En estos últimos días el país se ha polarizado por el tema de los derechos humanos. Es lamentable. Los medios de comunicación también han tomado partido y, cada quien a su modo, echa más leña al fuego.

La Razón, Expreso, Correo, Giampietri, Lourdes Alcorta, Federico Prieto y Rafael Rey han cerrado filas con el cardenal Cipriani y su posición ultra anti CVR.

Por otra lado, La República, Perú 21, La Primera y todas las ONGs defensoras de los derechos humanos y políticos e intelectuales de izquierda han hecho causa común con el monseñor Bambarén y reiterado sus críticas al representantes del Opus Dei.

salinas.jpgA Pepitas también le generan alergias los fachos pero como dice hoy el gran Pedrito Salinas en su columna Patente de Corzo, en necesario poner las cosas en su lugar. Recomendamos leer su columna.

Bueno, si no tiene mucho tiempo, se la resumimos aquí:

- “Si el cardenal Cipriani quiere seguir los pasos del paraguayo Lugo, pues ya sabe qué es lo que debe hacer. Pedir su baja, (…) Entonces así podrá dedicarse plenamente a la política (…) Estoy seguro, por lo demás, de que en Renovación le harían un sitio. Lo mismo se aplica para Bambarén, digo, para ser equitativos, aunque él no creo que encuentre un sitio en Renovación”.

-”Ahora bien, independientemente de lo que decida Cipriani, nuestro político ensotanado, que cada vez que opina sobre asuntos de coyuntura parece estar hincándole el colmillo a lo de siempre (en su caso, lo de siempre son los derechos humanos), el tema de fondo vuelve a ser, otra vez, el único tema que no se toca. El de las causas de la violencia. El del quid de la guerra interna. Seguimos entrampados en discusiones epidérmicas que suscitan en mí el mismo apasionamiento que contemplar a Lourdes Alcorta haciendo de muñeca inflable”.

-”¿Que la CVR se llenó de rojos y solamente faltaba Hellboy para completarla? Es cierto. ¿Que a la CVR se le vio el sesgo y se le vio el plumero? Es como un artículo de fe. ¿Que el motor ideológico que desencadenó el estallido de sangre y pólvora que nos azotó durante más de una década fue el comunismo y el marxismo-leninismo, y eso no lo destacaron ni recusaron los comisionados? También es indubitable”.

- “Pero en lo esencial, creo, no se equivocaron. ¿En qué no se equivocaron? En que la culpa de lo que ocurrió fue de todos. En que la clase política abdicó y le dio todos los poderes, todos, a las fuerzas del orden. En que los hechos y los horrores que ahí se describen ocurrieron y hablan de nosotros, de nuestra historia, de lo que fuimos y de lo que no debemos volver a ser. Pero, claro, si después de cinco años seguimos en las mismas, con un uomo di panza como ministro de Defensa haciendo de Luca Brasi, estamos jodidos”. ¡Buena Pedrito!

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