Ayer me llamó la atención leer en Andina que Luis Castañeda Lossio aún no ha decidido sobre una “eventual postulación” a la Presidencia de la República en las elecciones de 2011. Según citaba la agencia de noticias alanista, nuestro usualmente “mudo” alcalde les precisó que desde su perspectiva era “todavía muy temprano” y no había que “adelantarse tanto” para lanzar su candidatura presidencial.

Lo curioso es que casi paralelamente en el sur del país han aparecido en estos días innumerables pintas anunciando su inminente postulación. El martes pasado conté por lo menos 10 enormes pintas de “Castañeda al 2011″ a lo largo de la panamericana sur, en tramo de Ica a Pisco. Algunas de ellas aún no terminaban de pintarse.

Si duda, Castañeda sigue soñando con llegar al sillón de Pizarro. Más aún, está trabajando para ello y cree que puede ser el gallito de tapada del APRA y Alan García. Finalmente, eso no es lo cuestionable. Lo criticable es su falta de honestidad y quiera agarrarnos de huevofritos a los limeños que ya estamos hartos de sus obras inconclusas, cuya ejecución las retrasa exprofesamente porque quiere inaugurarlas durante la campaña electoral.