Aunque luego quiso desdecirse, lo cierto es que ayer el presidente Alan García hizo pública su estrategia para el 2011: Será un actor principal en la elección del próximo presidente de la República que lo suceda. O sea, que usará todo el poder a su alcance (recursos del Estado) para evitar que el candidato que no es santo de su devoción llegue al poder.  Una vez más su ego lo traicionó y dejó en evidencia su prepotencia y autoritarismo.

Muchos se han sorprendido por esta confesión pública. Aunque la mayoría, incluido Carlos Bruce de Perú Posible y el diario El Comercio, ha intentando poner paños fríos, tomando como argumento la “inmediata aclaración” de García, quien ahora asegura que sólo se refirió a la necesidad de defenderse de un eventual triunfo de un “candidato antisistema“.

Sin embargo, detrás de la “deslenguada” declaración presidencial hay muchas verdades que deben  tomarse en cuenta:

1.- No es la primera vez que Alan García hace este tipo de “confesiones”. En más de una oportunidad, García habría asegurado a su entorno cercano que “el APRA seguirá gobernando en el 2011″. En su momento,  en octubre del 2007, Pepitas informó sobre los acercamientos entre García y Castañeda. En ese primer momento Alan les aseguró a sus cercanos colaboradores que Castañeda “era el gallo de tapada” y que todos los funcionarios de confianzan se tranquilicen (no roben con roche) que iban a continuar en el poder más allá del 2011.

2.-  Varias fuentes de Pepitas aseguran también que García dejó en claro en más de una ocasión que él se encargaría de colocar al próximo presidente de la República en el 2011 y que podría ser “cualquiera menos el ‘cholo Toledo’  o el ‘cachaco Humala”.

3.- Sin duda, García tiene experiencia -mismo Vladimiro Montesinos- en auspiciar sendas campañas de demolición de candidatos. También necesita promover un “candidato ganador” que de llegar al poder se encargaría de devolverle el favor asegurándole inmunidad total y eventualmente le allanaría el camino para su gran sueño: “Ser el único peruano que llegó a la Presidencia en tres ocasiones”.

4.- Lo grave es que García, fan declarado de Maquiavelo, no sólo está apostando a Castañeda sino también tiene entre sus “gallos de tapada” a la dupla Simon-Kouri y, lo que es peor, a la mismísma Keiko Fujimori, con quien se ha reunido en más de una ocasión en secreto en Palacio de Gobierno. Este es un tema que abordaremos más adelante.

5.- ¿Qué implica la estrategia de García? Fraude electoral, guerra sucia y uso de recursos del Estado en favor del candidato de García (que obviamente no va ha ser un aprista) Estamos advertidos. Esta campaña electoral será de “demolición”. Ganará quien golpee o resista más.

Para quienes no escucharon las declaraciones de García aquí se lo resumimos:

“En Perú el presidente tiene un poder, no puede hacer presidente al que él quisiera, pero sí puede evitar que sea presidente quien él no quiere. Yo lo he demostrado“.

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