Esto ya es demasiado. El Poder Judicial ordenó la excarcelación del principal cabecilla del faenón, el ex ministro y líder aprista, Rómulo León Alegría. O sea, Romurata dejará el penal gracias a la intervención de la Tercera Sala Penal Especial que consideró que “no hay peligro de fuga”.

¿No fue Rómulo León el único de los procesados que se fugó apenas saltó el escándalo? Esto es una verguenza. Heriberto Benitez analiza jurídicamente esta reprobable actuación del Poder Judicial: “No se ha realizado, ni efectuado ninguna diligencia, ni actuacion judicial que haga cambiar el criterio de algun magistrado sobre la detencion de Romulo Leon; incluso, el proceso está paralizado y congelado, sin peritos que intervengan. Sin embargo, los compañeros lo favorecen con un extraño arresto domiciliario”.

Y no nos llame la atención que muy pronto Romurata saldrá limpio de polvo y paja. Por lo pronto, su abogado Eduardo Roy Gates ya salió a advertirnos sin mayor empacho que “esta acción demuestra que se va avanzando hacia la inocencia de León Alegría”.

Y pensar que ya me la estaba creyendo que los dos mandamaces del Poder Judicial habían marcado distancia del partido de gobierno y su líder Alan García. Sin duda, su antigua relación amical y partidaria pesa más a la hora de las definciones.

Por lo pronto, se sabe que a las cuatro y media el controvertido presidente de la Corte Superior, César Vega Vega, saldrá a “dar la cara” en una conferencia de prensa.

Para las cinco, el presidente del Poder Judicial, Villa Stein, también “dará su versión” en otra conferencia de prensa. Vamos a ver qué dirán. Ojalá que los colegas que asistan a dichas conferencias se atrevan a preguntarles y, por qué no, a encararlos…

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